Después de 40 días de ayuno en el desierto, cuando Jesús estaba en su punto más débil físicamente, Satanás vino a él para tentarlo. Satanás lo tentó en 3 áreas donde tú y yo también seremos tentados.

“Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto…y fue tentado por el diablo” Lucas 4.1-2

Nuestra Provisión: “Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan” (Mateo 4.3). Una de nuestras debilidades mas grandes es la necesidad tan básica como la provisión del pan de cada día.

Los pedidos de oración mas frecuentes son en el área económica y la tentación mas grande es buscar una salida rápida recurriendo a los créditos y no a Dios el proveedor. Cuando viene esta tentación recuerda en buscar primero la presencia de Dios y todo lo demás será añadido (Mateo 6.33).

Nuestra Identidad: Satanás llevo a Jesus a un lugar alto y le dijo “Si eres el Hijo de Dios, ¡tírate! Pues las Escrituras dicen: “Él ordenará a sus ángeles que te protejan”. Pero Jesus respondió: “No pondrás a prueba al Señor tu Dios” (Mateo 4.6-7).

Jesús entendió su identidad y se negó a permitir que Satanás la redefina. No permitas que Satanás redefina tu identidad como hijo/a de Dios. Tu identidad fue comprada con sangre en la cruz y nada ni nadie la puede tocar o cambiar.

Nuestra Autoridad: En la última tentación Satanás propone darle autoridad a Jesus diciendo: “Te daré todo esto si te arrodillas y me adoras” y Jesús le dijo: Vete de aquí, Satanás, porque las Escrituras dicen: “Adora al Señor tu Dios y sírvele únicamente a él”.

La autoridad de Jesús estaba basada en hacer solo lo que Él veía hacer al Padre. La autoridad conferida sobre nosotros proviene de Dios y si estamos sujetos a Él, vestidos con la armadura de Dios (Efesios 6) podemos anular todas las acechanzas del Diablo.

CONCEPTO IMPORTANTE

Tu provisión viene de tu Padre Celestial que alimenta también a las aves que no plantan ni cosechan ni guardan comida en graneros (Mateo 6.26). Por tanto, no te afanes por tu provisión, busca a Dios y el resto vendrá como prometido.

Como hijo/a de Dios tu identidad fue dada por El autor de la vida. No hay ideología, filosofía o invento del hombre que puede cambiar esto. No permitas que Satanás te engatuse con mentiras para redefinir tu identidad.

Tu autoridad investida por el Espíritu Santo te dará el coraje y la armadura necesaria para plantarte de manera inamovible frente a cualquier trama que venga de parte de Satanás a tu vida. Recuerda de someterte, resistir y el Diablo huira de tu vida (Santiago 4.7).

MOTIVO DE ORACION

Señor vengo delante de ti en este día y te doy gracias por ser mi fiel proveedor. También te doy gracias por darme mi identidad como hijo/a de Dios. Gracias igualmente por darme autoridad para resistir las tentaciones del Diablo.

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LAS TENTACIONES

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