REMEDIO EFECTIVO

“De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” 2 Corintios 5:17

Durante un viaje en avión conversé con un joven que me contó que se había casado a los 18 años, tuvo una hija y se divorció apenas un año después. Su abuela se había casado cuatro veces sin encontrar felicidad y que sus padres estaban divorciados y vueltos a casar.

Ahora viajaba para casarse nuevamente con una persona que había conocido por Internet. Con convicción afirmó que esta vez sería “para siempre”. Muchos desean una nueva oportunidad, pero pocos entienden dónde se encuentra el verdadero poder para comenzar de nuevo. Para ello por favor toma nota de estas cuatro pautas.

Reconoce que tus fuerzas no son suficientes: Los buenos deseos y la determinación tienen límites. La transformación duradera no proviene del esfuerzo humano, sino de la gracia de Dios obrando en nosotros. En Juan 15:5 dice “Separados de mí nada podéis hacer”. ¿Hay áreas de tu vida donde sigues confiando más en ti mismo que en el Señor?

Entrega el control de tu vida a Cristo: Jesús no vino a mejorar nuestra vieja naturaleza, sino a darnos una nueva vida. En Colosenses 3:10 dice “Vístanse con la nueva naturaleza y se renovarán a medida que aprendan a conocer a su Creador y se parezcan más a él”. Cuando Él ocupa el lugar de autoridad, comienza una verdadera transformación.

Rompe con la atracción del pasado: Una evidencia de la transformación genuina es que el corazón deja de añorar aquello que antes lo esclavizaba. En Filipenses 3:13-14 dice “Olvidando ciertamente lo que queda atrás… prosigo a la meta”.  El creyente mira hacia adelante porque Dios está haciendo algo nuevo.

Cree que Dios puede restaurarte completamente: No importa cuántas veces hayas fallado. El poder de Cristo es mayor que tu pasado. En Apocalipsis 21:5 dice “He aquí, yo hago nuevas todas las cosas”. Él sigue transformando vidas, matrimonios y familias que se rinden a Su voluntad.

CONCEPTO IMPORTANTE

El remedio efectivo para solucionar problemas personales, matrimoniales o familiares no está en solo levantarse cuando uno está caído. Si adoptamos esta medida nuestra vida será un cuento de montón de caídas y levantadas.

La clave es afianzar la base para que no haya caídas y esta base solo la podemos tener si nuestra vida está fundamentada en Cristo. Cristo tiene que ser el fundamento de mi vida para construir una vida exitosa.

Cuando Cristo gobierna el corazón, el pasado pierde su dominio y el futuro se llena de esperanza. Él sigue siendo el único remedio verdaderamente efectivo para hacer nuevas todas las cosas.

MOTIVO DE ORACION

Señor Jesús hoy vengo delante de ti para ponerte en el centro de mi vida, mi matrimonio, mi familia. Hoy decido abandonar las practicas del pasado y te ruego que hagas todo nuevo.

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