FUERZAS PARA OBTENER RIQUEZAS

“Acuérdate del Señor tu Dios. Él es quien te da las fuerzas para obtener riquezas” Deuteronomio 8:18

“¡Lo logré, soy millonario!”, decía un artículo que ofrecía diez consejos para alcanzar el éxito financiero. El mundo celebra los resultados, pero pocas veces nos recuerda quién nos dio las fuerzas, las capacidades y las oportunidades para alcanzarlos.

El éxito trae consigo una tentación peligrosa, el orgullo. Cuando aumentan nuestras riquezas, nuestro liderazgo, reconocimiento y experiencia, podemos comenzar a pensar que todo lo hemos conseguido por nuestras propias capacidades. Por ello la palabra de Dios nos recuerda estas cuatro verdades.

Reconoce quién es la fuente de tu éxito: Tu inteligencia, habilidades, energía, recursos y oportunidades no son únicamente producto de tu esfuerzo. En Santiago 1:17 dice “Todo lo que es bueno y perfecto es un regalo que desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre”. Son dones que Dios te ha permitido desarrollar. Por eso, cada logro debe llevarte a la gratitud, no a la autosuficiencia.

No cambies dependencia por éxito: El verdadero éxito no consiste solamente en llegar a un lugar específico, sino en llegar allí con Dios. En Éxodo 33:15 Moises dijo “Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí”. Moisés entendió que entrar en la Tierra Prometida no tendría sentido sin la presencia de Dios.

Combate el orgullo: El orgullo hace que dejemos de reconocer nuestra necesidad de Dios. La humildad, en cambio, mantiene nuestro corazón sensible a su voz. Por ello dice en Santiago 4:6 “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”. Al orgullo hay que combatirlo de frente intencionalmente de lo contrario él nos vencerá.

Usa el éxito para honrar a Dios: Dios no te da recursos simplemente para acumularlos, sino para administrarlos con propósito. En Proverbios 3:9 dice “Honra al Señor con tus riquezas y con lo mejor de todo lo que produces”. Haz hoy algo concreto con lo que Dios te ha dado que bendiga a otra persona y refleje Su generosidad.

CONCEPTO IMPORTANTE

Las riquezas no son el problema, porque Dios las provee como parte de su bendición. El problema central es que ellas quieren controlar los deseos y la motivación de nuestro corazón. Nunca hemos de permitir que la bendición, la añadidura, tome el lugar de Cristo en nuestro corazón.

El éxito sin Dios puede convertirse en fracaso espiritual. Pero cuando reconocemos que Él es la fuente, nuestras riquezas y logros pueden convertirse en instrumentos para Su gloria.

¿Estas siendo el instrumento de bendición que Dios desea para Su causa? Antes de tomar hoy una decisión importante, busca primero la dirección de Dios.

MOTIVO DE ORACION

Señor Jesús hoy vengo delante de ti para pedirte que me muestres donde he sido orgulloso o soberbio en mis logros. Hoy vengo a reconocer que tú eres el hacedor y proveedor de todas las cosas y que mi éxito depende de ti en todo sentido.

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