Nada comienza a suceder hasta que alguien comienza a soñar. Cada invento y cada descubrimiento en la historia de la humanidad comenzó con un sueño imaginando en lo que pudiera ser…

“Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros” Efesios 3:20

Entonces quisiera desafiarte a soñar grandes sueños para Dios no importando tu edad, sexo, condición económica o intelectual pues Dios es el que produce el querer y el hacer (Filip. 2.13).

Según nuestro pasaje de Efesios sería ilógico y ridículo soñar algo por nuestra propia cuenta pues Dios tiene sueños para nosotros que son abundantemente mas grande de lo que pedimos y entendemos.

Lo primero que Dios muestra es el “QUÉ”. Él te muestra lo que va a hacer. Cuando Dios estaba por destruir Sodoma y Gomorra el se aseguro que Abraham supiera lo que estaba por hacer (Gen. 18.17). Jesus dice en Juan 5 que el Hijo no puede hacer nada sino lo que ve al Padre hacer. De modo que la visión de Dios incluye que El mostrará lo que estará haciendo y una vez que muestra nos invita para unirnos a donde El esta obrando.

En segundo lugar, Dios te mostrará también el “CÓMO”. Un sueño nunca es completo con solo el que hacer sino también el cómo hacerlo y lograrlo. Cuando Noé emprendió la construcción del soñado “Arca” Dios le dio instrucciones precisas de como hacerlo y no le falto detalle alguno (Genesis 6-9). ¡Puede que tu tengas una idea de como hacerlo, pero Dios tiene una idea mejor aún!

Finalmente, uno de los elementos más difíciles para nosotros es comprender el “CUÁNDO”. Tendremos muchos sueños en la vida, algunos se realizarán a corto y mediano plazo y otros a largo plazo. Cuando Dios le dio una visión y un sueño a Habacuc le dijo que a lo mejor puede tardar un poco pero que tenga la seguridad que se cumplirá (Habacuc 2.3).

Cuanto más tiempo estoy en el ministerio, más estoy convencido de que el tiempo de Dios es perfecto. Él nunca llega temprano, él nunca llega tarde, Dios siempre llega justo a tiempo.

CONCEPTO IMPORTANTE

Piensa en la cosa más grande que tu creas poder hacer en tu vida, en tu ministerio, en tu iglesia, y Dios dice “yo puedo superar eso, yo puedo hacerlo más grande”. La palabra nos dice que Dios puede hacer mucho mas abundantemente de lo que entendemos y agrega que ese poder actúa en nosotros.

Así que debes hacerte la siguiente pregunta: “¿Cuál es la cosa más grande que yo pudiera hacer para Dios?” Deja que eso expanda tus horizontes y tus sueños. Permite que Dios amplíe tu visión a la visión ilimitada de Dios para tu ministerio.

Tu pregunta debe ser ¿QUÉ quieres que haga? ¿CÓMO quieres que lo haga? ¿Y CUÁNDO quieres que lo haga? Y deja de orar, “Dios, bendice lo que estoy haciendo”, y comienza a orar: “Dios, ayúdame a hacer lo que estás bendiciendo”.

MOTIVO DE ORACION

Señor Jesus vengo delante de ti en este día para sumarme a donde tú ya estas obrando. Te ruego que me des sueños y visiones grandes para llevar a cabo tu Gran Comisión para que la tierra este llena de tu presencia. ¡Úsame para tu honra y gloria!

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SOÑAR GRANDE

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