Mucha gente lo negará o pondrán una fachada. Fingirán que no tienen problemas. Pero tú y yo sabemos que todos necesitamos recuperarnos de algo. Todos hemos sido heridos en alguna ocasión. Todos hemos sido o somos “paralíticos” en algún área de nuestra vida.

“Al instante, delante de todos, el hombre se levantó de un salto, tomó su camilla y se fue a su casa alabando a Dios.” Lucas 5:25

En Lucas 5, Dios nos da pautas de como Él quiere ayudar a un “paralitico”. Jesús estaba dentro de un hogar enseñando. Algunos hombres trajeron a un amigo paralítico para que Jesus lo pueda sanar. Lo que Jesús hizo a continuación con el paralitico también lo quiere hacer con nosotros.

Jesús calmó los temores del hombre: El paralitico acababa de ser bajado nada más ni menos que del techo de una casa. Seguramente estaba tenso y nervioso por todo lo acontecido. En Mateo 9.2 lo primero que Jesus dice es “¡Ten ánimo, hijo mío!”. Cuando las cosas se ponen difíciles en nuestra vida. Lo primero que el Señor hace es darnos un mensaje de esperanza para calmar nuestro temor y darnos quietud.

Jesús perdona las faltas y fallas del hombre: Esto es interesante pues en vez de sanar su condición física lo primero que Jesus sana es el corazón y le dijo “Tus pecados son perdonados”. De nada sirve un cuerpo físicamente sano si el corazón este quebrado. De nada sirve tener un carro bonito si el motor no funciona. Es por ello que antes que Dios pueda sanarte físicamente Él quiere restaurar tu corazón.

Jesús desafía la fe del hombre: Por último, Jesús desafía al hombre a hacer algo que claramente no podría hacer por su cuenta. Jesús le dice en Mateo 9.6 algo que no había podido hacer antes: “Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa”. Requirió fe de hacer el siguiente paso de pararse y caminar. Para salir de tu estado paralitico tendrás que hacerlo en fe. Todos estamos paralizados por algo. Estamos paralizados por el miedo, la indecisión, las malas relaciones, pero Dios nos llama a dar pasos de fe.

CONCEPTO IMPORTANTE

Cuando estas “paralitico” en alguna área de tu vida lo más probable es que también sientas frustración, decepción y un sentido de abandono. Jesus hoy viene a tu vida para decirte “¡Ten animo!”. El primer paso es superar el temor y Jesus es la solución.

No podemos ser ministrados en nuestra necesidad sin confrontar el pecado en nuestra vida. No podemos minimizar el pecado. Pero cuando confrontamos el pecado, y nos humillamos, recibimos el perdón y la sanidad.

Se necesita fe para admitir que tenemos un problema y que necesitamos ayuda. Se necesita fe para creer que Jesús puede sanar lo que está roto. Una vez activada esa fe produce liberación y como el paralitico podemos alabar a Dios por su gran fidelidad.

MOTIVO DE ORACION

Señor Jesus hoy vengo delante de ti reconociendo que estoy paralitico y que necesito de tu ayuda. Perdona todos mis pecados y limpia mi corazón. Restaura por favor la salud interior de mi vida y libérame de mal que me aqueja.

Deja un comentario
CUANDO YO SOY EL PARALITICO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *