PROSPERIDAD GARANTIZADA

¡Todo el mundo habla de prosperidad! ¿Y quién no quiere ser prospero? Especialmente cuando la palabra lo respalda. La palabra hebrea para «bienaventurado» significa «feliz». Cuando usamos el término «ser bendecidos por Dios», nos referimos a ser «favorecidos por Dios». Dios tiene todas las intensiones de darnos prosperidad por todas partes.

“Bienaventurado son los que temen al Señor, y en sus mandamientos se deleitan en gran manera” Salmos 112:1

Las promesas de este Salmos 112 nos encanta porque nos promete que nuestra descendencia será poderosa en la tierra (v.2). Que bienes y riquezas habrá en nuestra casa (v.3). No tendremos temor de malas noticias (v.7). Que nuestros enemigos se escabullirán avergonzados (v.10). Sin embargo, esto solo esta reservado para personas que cumplen con estos cuatro requisitos mínimos.

El que se deleita en los mandamientos (v.1): Los mandamientos fueron dados para protegernos y no para atarnos. No es suficiente temer a Dios, también debemos amarlo al obedecer sus preceptos y mandamientos. La obediencia alegre es la única obediencia aceptable. El que obedece de mala gana es desobediente de corazón.

El clemente, misericordioso y justo (v.4): La persona que Dios bendice es amable con todos. La persona que Dios bendice es portadora de la imagen de Dios que es clemente, misericordioso y justo. Efesios 4.32 dice “sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros”.

El que gobierna sus asuntos con juicio (v.5): Ser justos en nuestro trato con los demás es exhibir genuinamente excelencia moral en carácter y conducta. A la hora de tratar con los negocios debo gobernar justamente. Si hacemos trampa y manejos inescrupulosos no podemos esperar bendición de Dios. En Proverbios 11:1 dice “Dios rechaza a los tramposos, pero acepta a los honrados”.

El que reparte y da a los pobres (v.9): Este es un principio maestro de Jesus. Es mejor dar que recibir. Jesus lo puso de esta manera en Lucas 6:38 “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando”. Únicamente cuando soltamos todo estamos listos para recibir mas de parte de Dios.

CONCEPTO IMPORTANTE

No hay duda que Dios tiene la intención de prosperarnos en todo sentido. De lo contrario no lo hubiese prometido. Sin embargo, toda promesa viene con una premisa. Dios pone las condiciones y espera que podamos ajustarnos a ellas para nuestro propio bien.

El amor a Dios nos llevará a la obediencia. Y cuanto más una persona teme y ama a Dios, más obediente será; hasta que finalmente se deleite en los mandamientos de su Hacedor. Estos mandamientos lo único que hacen es ayudarnos a encontrar prosperidad.

A la gente no le importa cuánto sabes hasta que sepan cuánto te importan. En Proverbios 28:27 dice “Al que ayuda al pobre no le faltará nada”. Si actuamos con amor, misericordia y justicia para con Dios y nuestros prójimos las puertas del cielo se abrirán sobre nosotros.

MOTIVO DE ORACION

Señor Jesus hoy vengo delante de ti con temor santo para decirte que estoy dispuesto a cumplir con todos los mandamientos y preceptos de tu palabra. Gracias por darme la promesa de prosperarme en todo sentido.

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