Las encrucijadas son un terror para muchas personas y estas son las reacciones más comunes. Interrogantes porque no sabes cuál es mejor. Temor porque no sabes lo que enfrentaras. Inseguridad porque lo desconocido siempre te saca de base. Frustración porque no era lo que esperabas.

“Mira, toda la tierra está delante de ti; ve a donde mejor y más cómodo te parezca ir.” Jeremías 40:4

Jeremías se encontraba frente a una encrucijada y podía escoger a donde ir. Abram le propuso a Lot escoger cual tierra tomar. Josue le pregunto al pueblo de Israel a quien servir. Todos los días tenemos que tomar decisiones y a veces tenemos obstáculos para escoger correctamente. He aquí algunos de ellos.

Mis Fallas del Pasado: Al Diablo, el acusador, le encanta traer las fallas del pasado a nuestra memoria para inmovilizarnos. En Hechos 9:13 Ananías recibió la orden de ir a orar por Saulo y contestó a Dios “he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho”. Sin embargo, Dios no se fija en las fallas del pasado sino en las segundas oportunidades. Ananías descubrió que las fallas del pasado de Saulo no debían ser un obstáculo.

Mis Conflictos del Presente: Los conflictos bloquean nuestra habilidad de tomar decisiones frente a una encrucijada. Uno no tiene apetito, no puede dormir bien y tiene dolores por todo el cuerpo cuando está en conflicto. Rechaza la forma en que el mundo responde al conflicto y espera que Dios haga algo grandioso en medio del conflicto. En 1 Pedro 5.7 dice “echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”.

Temor de Riesgo: El temor de tomar un riesgo es un obstáculo cuando nos encontramos en una encrucijada. Posiblemente no tomas la decisión en diezmar y ofrendar porque tienes temor a que no te sobrara para tus necesidades. Tal vez no tomas la decisión de entrar al ministerio porque no sabes como te financiaras. El Salmo 23.4 dice “Aun cuando yo pase por el valle más oscuro, no temeré, porque tú estás a mi lado. Tu vara y tu cayado me protegen y me confortan”.

CONCEPTO IMPORTANTE

Todos pasamos y pasaremos por cientos de encrucijadas en cualquier momento de nuestra vida y no solo una vez, sino innumerables veces. Si amas a Dios no tienes por qué tener miedo de que Dios te va a pedir algo que tú no serás capaz de cumplir.

En Jeremías 6.16 dice la palabra que al encontrarnos en encrucijadas hagamos los siguiente “Deténganse en los caminos y miren; pregunten por el buen camino, y no se aparten de él. Así hallarán el descanso anhelado.” Esto muy sencillo y es casi como cruzar una calle.

Detente en tu camino y haz una pausa. ¡No corras! Pregunta por el buen camino en oración a Dios. Cuando tengas seguridad de que estas por buen camino no te apartes de él, ni a derecha ni a izquierda. Así hallaras el descanso que necesitas.

MOTIVO DE ORACION

Señor Jesus hoy vengo delante de ti para confesar que necesito ayuda con las decisiones y las encrucijadas en las cuales me encuentro. Necesito de tu sabiduría, coraje y valentía para escoger el camino correcto.

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FRENTE A UNA ENCRUCIJADA

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