Todos tenemos una historia que contar y todos aprendemos mucho a través de las historias de otros. Algunos tenemos historias de heroísmo y de valentía, pero otros tenemos historias de derrota y vergüenza. Sin embargo, todas las historias dejan aprendizajes de procesos profundos que no debemos minimizar.

“El día de mañana, cuando sus hijos les pregunten qué significan todas estas enseñanzas…ustedes les responderán contando la historia” Deuteronomio 6:20-21

El pueblo de Israel había pasado por intensos procesos de aprendizaje durante su peregrinaje hacia la tierra prometida. Había recibido los mandamientos de parte de Dios quien también dio instrucciones de enseñar la historia a las futuras generaciones. He aquí la importancia de tu historia tanto para ti como para otros.  

Debes Abrazar a tu historia: Debes abrazar las experiencias de tu vida: las buenas, las malas, las vergonzosas, las correctas, las felices y las tristes, todas ellas. Tienes que dejar de correr de tu pasado si Dios lo va a usar para bien en tu vida. Pablo dice en Gálatas 3.4 “¿Acaso han pasado por tantas experiencias en vano? ¡No puede ser que no les hayan servido para nada!”

Debes Extraes las lecciones: Sacar las lecciones de las experiencias que tuviste es extraer diamantes de la roca. La Biblia dice que debemos examinarnos y probarnos para saber si nuestra fe es genuina (2 Corintios 13:5). El proceso de examinar no es para buscar faltas y errores sino para destacar los cambios que Dios ha hecho en nuestra vida.

Debes de Emplearla para ayudar a otros: Tu historia y los procesos por los cuales has pasado me enriquecen, me motivan, me advierten. Puedes usar las experiencias de tu vida buenas y malas para ayudar a otras personas. Pablo escribe a los Filipenses “quiero que sepan que todo lo que me ha sucedido en este lugar ha servido para difundir el evangelio” (Filipenses 1.12).

CONCEPTO IMPORTANTE

Es probable que no estés contento y satisfecho con tu historia. Tal vez tu historia incluye abusos y tragedias y se asemeja mas a la del patito feo. O tal vez tu historia es una historia de película. No importa cual sea tu historia tenlo por seguro Dios quiere usarla para mostrarte Su propósito en y a través de ella para ti y otros.

1 Juan 1.3 dice “lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros”.

Por ello usa tu historia para ministrar a otros. Dios nos bendice para ser una bendición para los demás. Dios quiere que uses tu historia para motivar a otros. Tus experiencias pueden ser inspiradoras para muchas personas que en este momento están luchando y pasando por lo que tú has pasado.

MOTIVO DE ORACION Señor Jesus hoy vengo delante de ti para agradecerte por mi historia. Gracias por llevarme a través de tiempos difíciles y por momentos alegres. Hoy te pido que puedas usarme para que mi historia sirva de motivación para alguien.

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