¿Hay algo que te gustaría lograr en la vida, pero simplemente no has podido encontrar la hora del día para comenzar?

“Todo trabajo duro trae ganancias, pero la mera charla conduce solo a la pobreza” Proverbios 14:23

Muchos de nosotros sufrimos de la procrastinación o el hábito de postergar algo. Justificamos dejar de lado nuestros sueños porque no creemos que tenemos el tiempo o los recursos para realizar la tarea.

Quisiera compartir contigo algunas pautas que te ayudaran para no caer en la procrastinación y por ende terminar en la pobreza espiritual, material y emocional.

Reconoce que necesitas ayuda: Dile honestamente a Dios que estas cansado de luchar contra el reloj y ora por sabiduría para usar el tiempo que él te ha dado. “Hay un tiempo y un procedimiento apropiado para cada asunto” (Eclesiastés 8:6). El procedimiento adecuado es reconocer que esto ya no puede seguir así.

Empieza poco a poco: Un viejo refrán caribeño dice “poco a poco se pela un coco”. Si Dios te ha dado una visión para hacer algo, comienza dando pequeños pasos hacia ese proyecto y Dios te respaldará. Cuando los Israelitas conquistaron la Tierra Prometida lo hicieron poco a poco: “El Señor tu Dios irá expulsando poco a poco a esas naciones de tu paso” (Deut. 7:22).

Sé realista con lo que tienes a la mano: Evalúa el tiempo necesario para completar cada proyecto. Jesus dijo: “No comiences sin calcular el costo. Pues, ¿quién comenzaría a construir un edificio sin primero calcular el costo para ver si hay suficiente dinero para terminarlo?” (Lucas 14.28).

Pídele a un amigo por ayuda: Puede resultar penoso pedir ayuda en este sentido, pero es lo correcto. “Los necios creen que su propio camino es el correcto, pero los sabios prestan atención a otros” (Prov. 12:15). No te avergüences en pedir ayuda a alguien, puede costarte el orgullo, pero te puede salvar la vida.

Reclama la promesa de Dios: La procrastinación muchas veces es el resultado de temor o falta de disciplina. Pero los hijos de Dios tienen la promesa del Espíritu Santo: “Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina” (2 Timoteo 1.7)

CONCEPTO IMPORTANTE

No permitas que la procrastinación te impida lograr lo que Dios quiere hacer a través de tu vida. Te sorprenderás de lo que Dios puede hacer con un poco cada día. Comienza haciendo planes hoy para dar pequeños pasos hacia la visión más grande que ya está en tu corazón.

Reconoce que la procrastinación sofoca todo sentido de motivación. Mantén un registro marcando cada tarea de acuerdo con el día y la hora exacta en que tienes que cumplirla.

Resiste la tentación de sentirte culpable si surge una situación imprevista que te imposibilita completar todas las tareas. Continúa perseverando porque vale la pena.

Recuerda que Dios es el que produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad en tu vida (Filipenses 2.13)

MOTIVO DE ORACION

Señor vengo delante de ti en este día reconociendo que he postergado demasiado tiempo ya muchas metas y objetivos. Hoy vengo a pedirte que me puedas guiar en ser disciplinado para cumplir todo y así tener una victoria sobre la procrastinación.

Deja un comentario
LA PROCRASTINACION

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *