“Aquel día la victoria se volvió en luto para todo el pueblo; porque oyó decir el pueblo aquel día que el rey tenía dolor por su hijo.” 2º Samuel 19.1-2

Tenía unos 10 años cuando entré a la oficina del Dentista para prepararme para una cirugía múltiple y el Dentista me dio 2 indicaciones precisas: Puedes gritar todo lo que quieras, pero no tienes permiso para pegarme pues te estaré ayudando.

¿Has sentido alguna vez tanto dolor que dijiste, “Ya no lo soporto?” Cuando el dolor en tu vida comienza a crear una presión irresistible tú tienes varias opciones. He aquí algunas lecciones de la vida de David en relación al dolor.

No ignores el dolor: Negar, minimizar o posponer el dolor no funciona. David no ignoró el dolor de la muerte de Absalón y se puso a llorar. El pueblo entero oyó que sentía dolor por la pérdida de su hijo (2º Samuel 19.2).

No le huyas al dolor: Hay personas que ignoran el dolor y otras personas que le huyen al dolor y se esconden ya sea en el trabajo o algún vicio. Cuando el zapato aprieta, cuando las papas queman uno quiere huir. Pero David dijo “¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría, pero no es la solución” (Salmos 55.4-6).

No dejes que te consuma el dolor: Cuanto más uno se ocupa del dolor más le consume las energías. Por ello Joab fue y le dijo a David que tenía que salir de su estado para que no sea consumido totalmente olvidando a todos los demás (2º Samuel 19.5-6).

No te resientas a causa del dolor: Puede que tu dolor incluya abuso físico, mental, espiritual, pero nada puede dañarte más que tu propio enojo y resentimiento. El resentimiento es como un veneno que tarde o temprano comenzara a matarte. Job dice “Solamente te haces daño a ti mismo con tu enojo” (Job 18:4).

CONCEPTO IMPORTANTE

El dolor en la vida es inevitable. Todos pasaremos por situaciones difíciles una y otra vez. Pero todos tenemos que tomar una decisión que vamos a hacer con el dolor.

Deja que Dios sane tus heridas. El Salmo 23.5 dice “Unges mi cabeza con aceite” Pastores ponían aceite en la cabeza de sus ovejas por 2 razones: para calmar el dolor y para sanar. El Señor quiere verter su Espíritu en ti para sanar tu dolor y cambiar tu lamento en gozo.

Acepta lo que no puedes cambiar. Cambia lo que si puedes cambiar. Enfócate en lo que sobra y no lo que se perdió. La mejor forma de salir de tus penas y dolor es confrontar tu situación en oración y tomar un paso de decisión y seguir para adelante.

MOTIVO DE ORACION

Señor hoy vengo delante de ti con mi dolor y con mis penas. Se tu mi consolador, mi sanador y restaurador. Sana mis heridas y dolor y dame tu paz y gozo. Úsame para ayudar a alguien mas que este en dolor.

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REMEDIO PARA TU DOLOR

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