Hay momentos en la vida cuando uno se siente completamente vacío y desmotivado, sin vida. Inclusive puede que no encontremos la razón por la cual esto sucede, solamente sabemos que estamos pasando por un momento difícil y que queremos salir de ello.

“Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento…según la voluntad de Dios…para salvación” 2 Corintios 7:9-10

Sin embargo, sin estos momentos que nos llevan a una examinación y arrepentimiento no puede venir el avivamiento. El arrepentimiento es el embudo a través del cual fluye todo avivamiento. El avivamiento es un interés renovado por la presencia de Dios en mi vida y hay por lo menos tres marcas del arrepentimiento bíblico.

Sin sentir dolor por el pecado no hay avivamiento: Hay una diferencia entre el dolor mundano y el dolor piadoso. El dolor mundano es estar triste de que te hayan atrapado si cometiste algún delito. El dolor piadoso se siente al estar avergonzado de nuestro rechazo a Dios por causa del pecado.

El arrepentimiento te lleva a avanzar hacia el avivamiento: El arrepentimiento piadoso nunca te lleva a un lugar malo, solo a un lugar bueno. Judas sintió dolor por su pecado, pero su final fue la muerte. Pedro por el otro lado sintió dolor y arrepentimiento genuino que lo llevó a un avivamiento poderoso.

Con el arrepentimiento mundano, nos enfocamos en nuestros errores y en lo que deberíamos haber hecho. El ser contristado por parte de Dios produce gracia, limpieza y vida nueva.

Sin restitución no hay avivamiento: Tenga mucho cuidado con las personas que proclaman avivamiento y dicen «Siento el poder y la llenura del Espíritu Santo», pero que no tienen interés en reconciliarse con las personas a quienes su pecado ha dañado. Zaqueo es nuestro modelo para este tipo de restitución (Lucas 19: 1–10). El arrepentimiento causa una búsqueda energética para arreglar las consecuencias de tu pecado y esto trae un avivamiento poderoso.

CONCEPTO IMPORTANTE

No permitas que un mero sentimiento de tristeza por algo que hiciste mal te robe de un arrepentimiento genuino. Puedes culparte y estar enojado contigo mismo por los pecados que has cometido, pero esto no es arrepentimiento.

Permite que el Espíritu Santo revele la gravedad de tus pecados por más insignificantes que te parezcan. Cuando veas tus pecados desde la perspectiva de Dios entonces podrás experimentar un dolor y tristeza piadosa que te llevara a un avivamiento sin precedentes.

La definición de arrepentimiento es un cambio en mí y en mi comportamiento hacia Dios y hacia mi prójimo. El arrepentimiento lleva al avivamiento hacia Dios. El avivamiento es Dios en mi vida. Esto significa limpieza y santidad porque Dios no comparte espacio alguno con el pecado.

MOTIVO DE ORACION Señor Jesus hoy vengo delante de ti arrepentido y con dolor por mi rebelión. Hoy vengo a buscar un avivamiento y ofrecerte el primer lugar en mi vida. Gracias por aceptarme, perdonarme y restaurarme. Te ruego que produzcas un avivamiento sin precedentes en mi vida.

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¡AVIVAMIENTO!

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